Descubre los 5 grandes problemas de las empresas con sus catálogos actuales

En el día a día nos encontramos con una serie de inconvenientes o problemáticas internas de organización y metodología en las empresas interesadas que nos contactan (de diversos sectores y tipología de productos y servicios) y que impiden realizar debidamente una propuesta personalizada de catálogo (ajustado a las necesidades reales y actuales de las empresas), así como cumplir con los tiempos de entrega marcados en un inicio y en plazos razonables. ¡En casa del herrero cuchillo de palo!

Lo primero es una toma de contacto inicial para comentar las primeras soluciones y alternativas que podemos facilitar a las empresas interesadas, orientar e informar siempre de forma personalizada (con un conocimiento previo de la empresa).

Después, comentar a la empresa interesada la gestión, organización y recepción del material que tenemos que realizar, un trabajo conjunto (recopilación de material, como organizarnos, traducciones, revisión de textos y copys, como enviar las imágenes, cuales sirven y cuales no, etc).

En algunos casos puntuales incluso podemos informar y formar al cliente o persona encargada de la tarea, para que realice de forma correcta ciertas acciones y disponga de ciertos conocimientos mínimos que le van a venir muy bien para saber identificar cuando un material es profesional, adecuado, es correcto, con qué programas y herramientas nos organizamos, etc.

La digitalización en las empresas es fundamental, además de formar al personal en ciertos aspectos básicos y de manera contínua. Venimos notando muchas carencias en este sentido en empresarios/as, empleados/as y pymes en España, a día de hoy aún suspenden.

A continuación os relatamos los 5 grandes problemas:

1. Mala o nula gestión del material

Para realizar el diseño de un catálogo o ficha técnica (datasheet) hay 2 cosas imprescindibles: la primera las fotos de producto y la segunda todos los textos (detalles de productos, tablas, información empresarial, etc). Si estas dos cosas o una de ellas no las tienes (no nos vamos a meter en cuestiones de calidades), entonces plantéate tenerlo previamente y no empezar la casa por el tejado.

Si eres una impresa distribuidora seguramente tengas el mismo problema que tienen el resto de distribuidoras que se plantean tener en algún momento un catálogo virtual, y es que no tienen fotos, sus proveedores no se las envían o son de muy baja calidad. Resultado, el catálogo no se puede empezar y si se empieza, la calidad deja bastante que desear y seguro que eso, no lo quieres. Plantéate conseguir previamente el material, contactar con tus proveedores y hacer un catálogo de productos online a la altura. Si prefieres evitar esta gestión un tanto tediosa a veces, puedes enviarnos tus productos y haremos por tí unas fotografías de producto estupendas.

oficinista con problemas



¿Sabes cuál es el problema habitual de las empresas fabricantes? Que carecen de fotografías de producto propias y si las “tienen” no saben dónde están los archivos originales (mala organización), o bien tienen fotos pero las hicieron ellos mismos y la calidad deja bastante que desear (lo barato sale caro).

Si hablamos de textos o información de productos, estos o están inacabados, o hace años que no se revisan, no están hechos por profesionales, son muy cortos o no dicen nada. Si este es vuestro caso, revisaremos los textos e información con vosotros y os haremos una propuesta mucho más profesional.

Si por el contrario hablamos de traducciones, en algunas ocasiones están hechas de manera casera y se nota, es decir, “a lo google translate”. La mejor solución, una empresa especializada en traducciones empresariales y/o técnicas.

2. No saber qué información y productos incluir

Una de las primeras preguntas que hacemos a las empresas es, ¿y qué productos quieres incluir? ¿Cuántas clases o familias son? ¿Tienes un documento que contenga un listado de productos, con sus familias e información?

O se hace el silencio… o la respuesta siempre es la misma, “no tengo ningún listado” o “no tengo claro que incluir” o “nunca me había parado a pensar cuantos productos y categorías tengo” (aprox. se entiende). En cualquiera de las respuestas y si no tenemos esta información, realmente no podemos calcular ni la extensión de un catálogo, ni el tiempo de trabajo que nos va a llevar, etc. Porque de momento adivinar, no adivinamos.

También sucede que muchas empresas en vez de tener un único documento que contenga toda esta información lo tienen dispersos en documentos infinitos, en catálogos antiguos impresos y no digitalizados, etc. Todo esto conlleva una pérdida de tiempo enorme y en muchos casos da malos entendidos o confusiones que se podrían evitar.

3. La digitalización como asignatura pendiente

Ya lo decíamos antes, la digitalización y la formación en las empresas es fundamental. Aún existen empresas que sólo funcionan con papel o que la mayoría de gestiones las siguen haciendo de una forma totalmente manual y no hablamos de artesanos, sino de procesos administrativos.

Si necesitas crear un catálogo digital pero también adaptado para la impresión, y resulta que no tienes fotos, ni textos, ni nada de forma digital, o todo de aquella manera (unas cosas si y otras no), ¿no será que quieres empezar la casa por el tejado y estás pidiendo un milagro a gritos?

mirando problemas con catalogo


4. Tener el catálogo por tenerlo

Muchas empresas piensan que tener un catálogo es una obligación, un Catálogo es una herramienta de venta que no tienes por tener, que tienes para vender.

La desidia que se genera en ciertas empresas a cerca de este tema, no beneficia para nada ni a la empresa ni al proceso de ventas y esto se ve reflejado en el resultado final del catálogo, en el proceso y en la metodología de trabajo y en las ventas finales. Porque si tienes un buen catálogo, tendrás buenas ventas.

El no tener definido el por qué y el para qué, las necesidades, no identificar a tu cliente ideal (buyer persona), da como resultado un catálogo poco o nada práctico para consultar, realizar pedidos o incluso comparar productos… malas ventas y un mal proceso de compra y lo que quiere tu cliente es que se lo pongas fácil.

Un catálogo para B2C no sirve para B2B. Un catálogo de moda, no sigue ni la misma línea estética ni de comunicación, que un catálogo de alimentación o de herramientas. ¡Lo genérico no sirve, no todo vale!

¿Os parecería lógico que un técnico consultara el mismo catálogo que podemos tener expuesto en una tienda? La respuesta es obvia, ¡NO! El técnico buscará detalles técnicos (medidas, referencias, pesos, componentes, etc), mientras que un cliente final (que tendrá más o menos idea) buscará otro tipo de detalles como, si me es práctico, si cabrá en el salón, si consume más o menos energía, si me hacen un descuento, si lo puedo financiar, etc.

Esta es la diferencia entre un catálogo técnico y otro más comercial. Podríamos hacer un mix, pero habría que ver y valorar cada caso con el cliente y el tipo de producto o servicio. Lo dicho, ¡lo genérico no sirve ni te ayuda!

emprendedor confuso con catalogo



Otro supuesto claro es no definir su uso, porque créenos, ¡no da igual! No es lo mismo el uso que pueda tener tu catálogo para tu equipo comercial que desee ampliar la cartera de clientes, que para un ecommerce, que para utilizarlo en un stand o expositor en un evento profesional.

Como acabas de comprobar, el por qué y el para qué es muy importante, quien lo va a utilizar y a quien va dirigido, para tener un catálogo realmente eficaz.

5. Poco atractivo, del montón

Si piensas que por tener un catálogo “sencillo”, del montón, poco vistoso o directamente cutre, vas a seguir “vendiendo igual” tus productos, te equivocas… ¡y lo sabes! Verdad que si quieres ir a ligar, ¿te pones guapo/a? Pues esto es igual, tus clientes no van a sentirse atraídos (quizás sólo unos pocos), pero créenos cuando te decimos que con un catálogo atractivo y práctico (importante), tus posibilidades de venta se multiplican. Y sino lo sabes, ¡te lo decimos!

Tener una herramienta de venta potencialmente llamativa y que impacte, que capte la atención de tu cliente, que aumente exponencialmente las probabilidades de venta, es claramente un catálogo top y una buena herramienta.

Desde Catálogos para empresas no pretendemos hacer leña del árbol caído, lo que queremos es que te sientas identificado y aludido en alguno de los puntos anteriores, que recapacites y seas consciente del problema, porque SI, tiene solución. ¡Si tiene solución, ya no es un problema! 🙂