Cuándo hablamos de encuadernar, nos referimos a la acción de juntar y unir varias hojas o pliegos en un mismo documento con sus respectivas tapas o cubiertas. La encuadernación de un documento tiene tres objetivos esenciales que son; la conservación del mismo de una forma correcta, dotarlo de comodidad para su manejo y quizá la más importante prepararlo estéticamente para su presentación comercial. Dependiendo del tipo de documento o para que fin es destinado, vamos a encontrar diferentes tipos de encuadernación; grapado, cosido, encolado… Recuerda que no es lo mismo (por norma general) encuadernar un libro de texto que un catálogo comercial o una documentación artística.

A lo largo de este post profundizaremos sobre un tipo de encuadernación que te puede servir de gran ayuda; La encuadernación grapada. Pero antes de adentrarnos en el tema, es necesario que sepas a que nos referimos cuándo hablamos de pliegos. En artes gráficas utilizamos esta palabra para señalar el papel que se utiliza en imprenta a la hora de imprimir un trabajo. Se denomina pliego porque este papel una vez impreso, será plegado y se convertirá en un catálogo, libro, memoria, guía, folleto, etc. Los pliegos pueden ser de diferentes tamaños por lo que representan una mayor versatilidad, el desperdicio de papel es mucho menor y dependiendo del tipo y tamaño serán impresos por una máquina u otra.

Encuadernación grapada

Estamos ante uno de los tipos de encuadernación más común, versátil y económico. Además de ser uno de los más usados en todas las imprentas, es un tipo de encuadernación sencilla y muy efectiva si trabajamos con una cantidad pequeña de páginas. La encuadernación grapada, como su nombre bien indica, utiliza la grapa como método de unión entre las diferentes páginas que conforman el catálogo, guía de instrucciones, revista, carta de restaurante… y está limitada a un determinado gramaje de papel, es decir, dependiendo del «grosor» de nuestro papel, podremos incluir en nuestro documento más o menos páginas.  Si en el diseño de nuestra publicación contemplamos que el número de páginas va a ser mucho mayor que el estipulado para que una encuadernación grapada sea efectiva, entonces deberemos optar por otro tipo de encuadernación como la cosida o la fresada para que los resultados finales sean óptimos.

Ejemplo de encuadernación grapada

¿Cómo es el proceso?

Para conseguir la unión entre páginas se utilizan grapas metálicas que unirán todo el cuaderno. El grapado lo realiza una máquina profesional grapando los diferentes pliegos de nuestra publicación (interior y cubiertas) de modo que todo queda perfectamente unido. Además en función del número de hojas, se utilizarán mas o menos grapas.

En la siguiente ilustración, puedes ver un ejemplo de como quedarían colocadas las grapas.

ejemplo de encuadernación grapada
Tipos de grapas

Si te fijas en la anterior ilustración, verás que hay 2 tipos de grapas. Por un lado la grapa convencional, la que podemos encontrar en nuestra casa u oficina, con una forma rectángular y por otro lado puedes observar una grapa que sobresale del documento, las llamadas grapas omega, su nombre viene dado precisamente por su forma que imita la última letra del alfabeto griego. Además este tipo de grapa menos convencional, aporta un toque diferente a tus publicaciones. También puedes combinarlas con tu imagen de marca, ya que podemos encontrarlas en diferentes colores.

Grapa omega

Se trata quizás, del método de encuadernación mas económico, rápido y versátil. Si tu catálogo tiene pocas páginas, necesitas imprimir una cantidad considerable y además quieres ahorrar costes, ¡es la solución perfecta para ti! Sigue atent@ a nuestras siguientes publicaciones en el blog, para conocer las diferentes características de otros tipos de encuadernación y descubrir que técnicas se adaptan mejor a la publicación que necesitas imprimir.