Encuadernación
Existen diferentes tipos de encuadernación para catálogos, revistas, dossiers y libros. En catálogos para empresas diseñamos tu catálogo de forma profesional y si lo que necesitas es un catálogo impreso, solo te falta el paso final, decidir qué tipo de encuadernación necesita tu catálogo. Actualmente en el mercado hay diferentes tipos de encuadernación, escoger uno u otro dependerá del fin que tenga tu catálogo, donde lo distribuirás, tu tipo de cliente, tu mercado, etc. Para ayudarte a escoger y aclarar ciertas dudas, aquí te explicamos en qué consiste y para qué tipo de proyecto usar cada tipo de encuadernación.

Wire-o
A simple vista lo podemos “confundir” con la típica encuadernación en espiral que podemos encontrar en cualquier librería… este sistema es parecido, con la diferencia de que es más consistente y elegante. Es un sistema muy cómodo, económico y rápido de realizar, consiste en dos lazos en bucle metálicos o de plástico que se introducen en los agujeros creados sobre el bloque de papel que se quiere encuadernar. Existen en diferentes colores y tiene una posibilidad de giro de 360º y gran resistencia al movimiento de las hojas. Ideal para libros, catálogos, agendas, cuadernos escolares, etc. este tipo de encuadernación sería para “mucho trote”.

Wire-o catalogos para empresas

Grapado en el lomo
Se suele utilizar en bloques de menos de 150 páginas y consiste en 2, 3 ó 4 grapas (depende del tamaño del producto) colocadas equitativamente en el lomo del producto. Se utiliza en algunas revistas, periódicos, manuales técnicos, etc.

 

Encolado
Se añade cola al lomo del bloque que se quiere encuadernar, para después unirlo a la tapa exterior que suele ser de “cartón blando” (existen diferentes gramajes). Encuadernación ideal para tiradas cortas, que no requieran de un tiempo de vida muy prolongado.

Rústica cosida o Rústica fresada
La rústica fresada es un tipo de encuadernación que suele utilizarse sobre todo en libros, catálogos o memorias de gran volumen de páginas y va unido al interior sólo por la parte del lomo.

Encuadernacion rustica fresada

Encuadernación rústica cosida

En la rústica cosida se cosen por separado los diferentes pliegos que formarán el libro, catálogo o memoria. Después se aplica cola caliente para unirlos entre si y la portada. Ofrece gran duración y firmeza.

Encuadernación japonesa
Os vamos a mostrar algo de historia a cerca de este estilo de encuadernación japonesa, que aunque tenga unas características y tradición concretas, evidentemente siempre la podemos “adaptar” a nuestra cultura occidental y tipo de proyecto.

Un libro japonés fukurotoji, externamente aparenta ser muy parecido a un codex (códice), la finura y trasparencia del papel washi obliga a plegar hacia el interior cada uno de los bifolios que los componen y, en consecuencia, sólo se imprimía un lado del pliego, quedando el otro en blanco.

Al almacenar la mitad de la información, tanto en China como en Japón se optó por producir libros en varias partes, que evitaran la encuadernación de gruesos volúmenes. Estas partes son de muy escasa extensión, en comparación con nuestra mentalidad, y en realidad, atendiendo al número de hojas de cada una, no son tanto volúmenes como fascículos de entre 50 y 60 páginas dobles. A estas divisiones físicas se las denomina en Japón satsu¸ mientras que las divisiones internas (o capítulos) reciben el nombre de hen o shû”, divididos a su vez según el tipo de obra, en 5 ó 10 maki (volúmenes).

La endeblez de estos maki o fascículos explica también que la encuadernación se limite a un fino hilo de rosca, que une los bifolios plegados a las tapas. Esta costura es visible al exterior (no hay necesidad de ocultarla) y facilita la apertura de los libros. Fue adoptada desde China.

Las cubiertas más antiguas, siglos XVI y XVII, se elaboraban con papel washi o kozo prensado, tintado habitualmente en azul, rojo o amarillo pálido, y sin ningún tipo de decoración. Ésta era innecesaria, pues la auténtica cubierta radicaba en sus cajas o honbako. Únicamente se pegaba sobre la tapa anterior el daisen, una tira de papel, vertical, donde aparece impreso o escrito a mano el título de la obra, o gedai, y el número de maki.

Normalmente” suele ser una encuadernación apaisada y tiene un cosido visto que atraviesa todo el libro (tapas y cuadernillos) desde la portada hasta la contraportada. La estructura clásica japonesa tiene el lomo a la derecha y la mayoría de las encuadernaciones japonesas tienen cinco agujeros (estilo koreano) o cuatro (estilo chino). Las versiones más conocidas de este estilo son Yotsume toji, Kangxi, Asa-no-ha-toji y Kikko toji.

Encuadernación japonesa

Encuadernación japonesa